El otro día, mientras iba a trabajar, escuchaba radio nacional. Le estaban haciendo una entrevista a una chica que comentaba la necesidad de
Vivir lo que sientes
y no,
sentir que estás vivo.
Esta frase que a primera vista parece sacada de una agenda-manual-para-aprender-a-vivir, me ha hecho reflexionar mucho. Muchísimo.
Echo de menos mi blog. Este blog. Echo de menos escribir para mí, en voz alta. Decir lo que creo y pienso sin tapujos ni ataduras... pero ahora mismo, mi vida va tan (TAN) rápido que no tengo tiempo para sentarme bajo la ventana, mirar al exterior y simplemente escuchar lo que ocurre a mi alrededor.
Creo que no, que no comenté dónde ando metida y por qué estoy hasta el cuello de cosas. El por qué de mi "desaparición". Las últimas entradas os pueden dar una idea...
Mi carrera profesional ha dado un giro importantísimo. Y a pesar de tener cosas muy buenas, también tiene algunas menos agradables.... como el hecho de buscar financiación privada para proyectos, preparación, presentación y defensa de los mismos.
Concretar citas, establecer convenios de colaboración y trabajo, mis sesiones de mtpa, mis clases de cello, de música... investigar, leer, tocar...
¿Dónde queda "vivir"? Hace mucho que no sé qué es. El miércoles me "solté la melena" y me fui a tomar unas cañas por ahí tras haber llegado a casa de trabajar, abrir el ordenador para seguir trabajando... y decidir que necesitaba aire.
Últimamente paso por mi vida de puntillas. Sin casi darme cuenta de lo que me está ocurriendo. Y me parece triste, a la par que necesario. Creo que hay un momento en el que una debe focalizar sus esfuerzos en el sueño que quiere...
Pero como he dicho, me parece triste. Así que he decidido intentar modificar dentro de mis posibilidades horarias este tema. Por lo pronto, mañana he decidido coger el libro de Oliver Sacks e irme a Arroyo-Pozuelo a leer si sale buen día (porque no sé si al final lloverá). Música en el Ipod y unos "pensamientos".
Después... ya se irá viendo.
Pd: Eso sí, el trabajo tiene sus frutos... y no quiero dar campanas antes de abrir la iglesia, pero recordar estos países: Brasil, Bolivia, Tanzania, Irlanda... si sale bien ¡os contaré!