San Fermín se teñía esta mañana de pañuelos en recuerdo a Daniel Jimeno, en el mismo lugar donde ayer perdía la vida. Un homenaje pamplonés, antes de que la ganadería de Dolores Aguirre hicieran su aparición en el recorrido.
El encierro, que ha durado 2'52 minutos, se ha desarrollado con bastante tranquilidad. Ha sido muy limpio y rápido. Y a pesar de la cantidad de personas que hoy se aglutinaban en Pamplona, se han podido ver algunas carreras individuales gracias a los espacios que se producían.
Impresionante ha sido cuando este corredor (foto abajo) se ha quedado atrapado corriendo entre los cabestros y los toros. Ha aguantado muchísimo corriendo, pero la rápidez de los morlacos lo han hecho caer en un momento determinado.
Entre Mercaderes y Estafeta no se ha producido ninguna caída por parte de los toros, hasta que el último morlaco se ha resbalado y se ha caído. Quedándose solo el resto del recorrido, ya que los dos cabestros que le acompañaban han seguido adelante. Ahí es cuando se han producido los momentos de máxima tensión, pues a todos nos ha venido a la cabeza las imágenes del encierro de ayer, en el que perdió la vida el joven madrileño. En este momento, los pastores se han puesto a dar "palazos" a unos y a otros corredores, pues se ponían a tocar al toro e incluso a tirarle del rabo.
Pero la mayor inconsciencia la ha producido este chaval, que cuando estaba el toro a punto de entrar en la plaza de toros, se ha acercado a él a tocarle la cabeza (o algo así, pues no he entendido bien lo que coño ha hecho), así que el morlaco se ha girado hacia él, proporcionándole un buen revolcón, que podía haber acabado mucho peor. A ver si de una vez por todas este tipo de personas dejan de entrar en el encierro. Sino se tiene consciencia del peligro, que no se entre. Pues en muchas ocasiones no es corneado la persona que ha provocado el giro del toro.